Cápsula

Mediterránea: vestir la luz

Cápsula de fiesta para invitadas, madrinas y celebraciones diurnas. Trece piezas con cortes que acompañan el cuerpo sin disfrazarlo.

4 min lectura
Mediterránea, vestir la luz. Lucía 1990

Mediterránea nació de una incomodidad: los vestidos de fiesta que se ponen y no se olvidan son los que acompañan el cuerpo sin disfrazarlo. Trece piezas, trece ocasiones distintas, un mismo principio. La luz entra primero.

Para quién

Para invitadas que no quieren parecer disfrazadas. Madrinas que buscan algo distinto del vestido largo de siempre. Mujeres que van a una ceremonia donde el sol cae largo. Las piezas se pensaron con eventos distintos, del cóctel de tarde a la cena al fresco.

Paleta

Coral, rosa, lima, menta, amarillo, fucsia, azul cielo, esmeralda. Tonos del paisaje mediterráneo vistos a la hora en que todo es fotografiable. Evitamos el negro. Queríamos otra conversación.

  • Coral, evasé: satén, broche dorado, escote recto
  • Rosa, princesa: encaje floral y tul voluminoso
  • Sol, sirena: amarillo, one-shoulder, cutout lateral
  • Menta, evasé: crep minimalista, sin aplicaciones
  • Ámbar, princesa: melocotón con drapeado pleated
  • Granada, princesa capas: fucsia, plumas, pedrería
  • Esmeralda, sirena: verde, pedrería geométrica
  • Azul, princesa: azul cielo con bordado curvo

Tejidos

Satén duchesse, crep pesado, tul, organza, encaje francés. Nada técnico, nada rígido. Pensado para sentarse, bailar y terminar el servicio de café sin que el vestido pese. Si vas a una boda de día en Valencia con tejido grueso, te vas a arrepentir.

La invitada mejor vestida es la que no ha pensado en el vestido desde que salió de casa.

Lucía

Cuándo pedir

Con tres o cuatro meses mínimo. Si ya conoces la fecha, no esperes. El taller trabaja por cita y los meses de boda llevan demanda acumulada.

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