Reina · Taller Lucía 1990
28 piezas
Vestidos de reina festera.
Línea especial para la figura que abre el año festero. Tratamiento editorial propio, cita aparte.
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Acento
L-FE-063
Aitana
L-FE-007
Alhaja
L-FE-019
Almendra
L-FE-069
Arena
DP575_2
Azahar
L-FE-064
Biar
L-FE-029
Calderona
L-FE-008
Calma
L-FE-065
Celosía
L-FE-062
Chiva
L-FE-020
Damasquina
L-FE-038
Destello
L-FE-067
Estirpe
L-FE-026
Gandia
L-FE-018
Oliva
L-FE-035
Onil
L-FE-036
Palatina
L-FE-023
Paterna
L-FE-055
Pego
L-FE-059
Presea
L-FE-047
Prisma
DP568_3
Purpura
L-FE-033
Regia
L-FE-021
Requena
L-FE-016
Seda
L90-22
Sublime
L-FE-022
Velo
L-NV-029La figura
La figura que abre el año festero.
La reina festera encabeza la comisión y es su imagen durante toda la temporada: presentación, gala, ofrenda y procesión. En pueblos sin reina nombrada, esta figura es la festera major, con el mismo peso protocolario. A su lado, las damas de honor la acompañan con vestidos coordinados que no compiten con el suyo. Cada figura tiene su protocolo, y lo trabajamos desde la primera cita.
Trabajamos fiestas patronales, moros y cristianos y fiestas mayores de pueblo, con vestido de gala en el estilo del atelier.
Tratamiento propio
Por qué la reina tiene cita aparte.
El vestido de la reina no sale de un catálogo: nace de una conversación larga sobre cómo es esa reina, cuál es el color de su comisión, qué joya o qué corona llevará y cómo quiere sentirse esa noche. Por eso le dedicamos una cita aparte, sin prisa, donde hablamos del diseño antes de tocar ningún tejido.
El resultado es un vestido que no se repite. Ni dentro de la misma comisión, ni entre pueblos distintos. Cada reina tiene su pieza, aunque dos compartan color o silueta.
El proceso
Del diseño al vestido acabado.
Recomendamos pedir cita con ocho o nueve meses de antelación para una reina, más que para cualquier otra figura festera: el diseño suele llevar más bordado, pedrería o aplicaciones a mano, y ese trabajo necesita su tiempo. Entre tres y cinco pruebas, según la complejidad, y un ajuste final antes de la noche.
Si tu comisión ya tiene fecha de presentación o de gala, tráela a la primera cita. De ahí construimos el calendario completo de pruebas hacia atrás.
Dos caminos
A medida, siempre; de colección, si el calendario aprieta.
El tratamiento habitual para reina es la confección a medida desde cero. Cuando el margen es corto, también podemos partir de una pieza de nuestra colección y adaptarla con el mismo nivel de detalle. En los dos casos, el vestido pasa por las mismas manos de principio a fin.
Antes de pedir cita
Preguntas sobre el vestido de reina.
¿Con cuánto hay que adelantarse para pedir cita como reina?
Ocho o nueve meses como mínimo. El diseño suele llevar bordado y aplicaciones a mano que necesitan su tiempo, y cuanto más margen, más calma en las pruebas.
¿Se puede elegir un diseño propio o partimos de un modelo existente?
Las dos cosas. Muchas reinas llegan con una idea clara y la desarrollamos desde cero; otras prefieren partir de una pieza de la colección y personalizarla.
¿Qué diferencia hay entre el vestido de reina y el de dama de honor?
El de la reina suele ser la pieza de mayor peso de la temporada, con tratamiento editorial propio. Las damas visten coordinadas entre ellas, acompañando sin competir con el vestido de la reina.
¿Trabajáis con festera major en pueblos sin reina nombrada?
Sí. En pueblos donde la figura principal es la festera major, el tratamiento es el mismo que para una reina.
¿Se puede repetir el diseño entre dos reinas de comisiones distintas?
No. Cada vestido de reina es una pieza propia, aunque dos compartan color o silueta general.
Reinas, la conversación empieza aquí.
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